lunes, 5 de marzo de 2012

LA ANDROPAUSIA DEL MARIDO

Hace ya muchos , pero muchos años, en Torregamones habia un matrimonio bien avenido, él se llamaba Santiago, era mayor (75 años) al parecer, no cumplia nada bien con su mujer, según creia él, por tal motivo cogió el hombre una gran depresión que le postró algún tiempo en la cama. Ella se llamaba Purita, era guapa, joven (35 años) de buen ver y llena de salud.

Habia por aquel entonces en Torregamones un joven "D. Juan" Deseoso de pasar un buen rato con Purita y como se estaba aproximando una boda, a la cual estaban invitados todos ellos, al "D. Juan" se le ocurrió contratar a la más salida del pueblo, para meterla en la habitación del enfermo y así poder salirse con la suya, Esta chica salida se llamaba Lola.

En la cama está Santiago, con los ojos cerrados, triste y según él moribundo. Al otro lado de la cama pero con los pies en la tierra, está Lola, ésta se quita la bata y la deja sobre la cama quedándose ella con un mini camisón. Lola, mueve un poco la ropa de la cama, dá una vuelta al rededor de la misma y le toca la nariz al enfermo.

SANTIAGO: Un tanto asustado y con la voz muy apagada le pregunta: ¿Me puede decir Vd. como ha entrado en mi habitación?

LOLA: Bajando la cabeza hacia el enfermo y con una sonrisa le dice: Ha estado Vd. genial... Como hacía tiempo que... ¡Qué barbaridad! ¡Qué hombre! Lo que le diga es poco, ¡Qué movimiento! Dios mio, pero... ¡Qué hombre!. Santiago con los ojos más abiertos que un plato, la mira a la vez que Lola se pone la bata y se marcha.

SANTIAGO: La conciencia le remuerde, tiene fuerza para levantarse de la cama y más apenado de lo que ya estaba por lo que creia haber hecho, se reune en la salita con su mujer. Oye cariño, soñé que en mi cama habia una mujer y que yo... te habia sido infiel.

PURITA: Jajajajaja jajajajajajaja, ¡Habrá sido en sueños! por que la realidad.... ya puedes ver, seguro que te quedaste dormido y ¡Claro! El que hambre tiene con pan sueña, Jajajajajajajaja.

SANTIAGO: Si sí... ¡Hambre! eso me habia parecido a mí, ¡Qué era un sueño! pero no cariño, ¡No!, es verdad y mucha verdad, lo que ocurre, es que si tengo que decirte la verdad, yo... Acordarme... No me acuerdo de nada. Pero la Lolita ha estado medio desnuda en nuestra habitación y me ha dicho que he estado genial.

PURITA: Jajajajajaja jajajajajaja, Vaya sueño que has tenido Santiago, si no te conociera, podria decir que es cierto cuanto me cuentas, pero... comprenderás, que yo ya estoy curada de espantos y amí estas cosas... como que ya no me asustan ¿sabes? Jajajajajaja.

SANTIAGO: Te ries... Como si no creyeras lo que te estoy contando, pero mira, saca del bolsillo de la bata unos pantis que encontró encima de la cama ¿reconoces estas medías como tuyas? por que si lo son... tengo que decirte que no te las he visto nunca y yo soy uno de los maridos que si se dan cuenta de lo que se pone su mujer para estar guapa para su marido. ¿Son tuyas?

PURITA: Coge los pantis y con cara de asco, los mira por una parte, luego por la otra y mirando a su marido le pregunta: Pero... ¿De dónde has sacado esto? los compraste para algún disfraz!
La verdad... parece que te has curado, estás como muy bromista ¿eh?.

SANTIAGO: Que no cariño, que no, no es broma, te digo, que Lola estuvo en nuestra habitación estas medias seguramente que son de ella y con las prisas y despues de decirme que habia estado increible se marchó.

PURITA: Se levanta de la silla, mira con desprecio a su marido y le dice ¡HANDROPAUSICO! que eres un ¡ANDROPAUSICO! Se marcha muy enfadada.

SANTIAGO: Se queda pensando: ¿Como se lo puedo decir yo a mis cuñados? ¡Con lo puritanos que son! Andrés y Juliana, vaya par de cuñados que tengo... seguro que tampoco me creen. Suena el timbre de la puerta y abre Santiago. ¡Hombre! pues mirad que bien, en vosotros estaba pensando, ¡Que bien que habeis venido! Por que tal y como estamos, yo... a vuestra casa no hubiera podido ir.

JULIANA: Preocupada por el estado en el cual estaba su cuñado pregunta: ¿Le pasa algo a Purita?

ANDRES: Entorpeciendo algo a Juliana: Eso, eso...¿Que le ocurre a Purita?

SANTIAGO: Con la cabeza a la altura de los hombros, apenado y un tanto lloroso les dice: Hay, Purita... Purita... Purita.

JULIANA: Cada vez más nerviosa pregunta: ¿ Pero es que acaso, aquel muchacho que ella quería del Hospicio, ¿Ya no se lo dan?

ANDRES: Eso, eso, ¿Ya no se lo dan? ¡Con lo que ella le quería ya!

SANTIAGO: Hay, Dios mio...Purita, Purita, pero... ¡Qué he hecho Dios mio, Qué he hecho! Ya lo veis, yo... Que apenas me mantengo en pie, no se como he podido hacer, lo que hoy... He tenido valor de hacer.

ANDRES: Santiago por favor, ¿Qué acabas de hacer que tan apesadumbrado estás? Estás que no sabe uno por dónde agarrarte.

JULIANA: Eso, eso Santiago, dime por favor ¿Por dónde te agarro yo? ¡Qué pena por Dios! ¡Qué pena! si estás tan delgado... Qué bien se te podría confundir con un esqueleto, ¡Que pena!

SANTIAGO: Se abraza a ellos, lloran los tres y dice: Hay Purita, Purita... Purita está muy enfadada conmigo, claro que razón no le falta, ser cornuda... como que no le gusta a nadíe y ella lo es...,Se separan bruscamente: ¡Que si!, lo que ois, con lo que yo quiero a Purita y mira, ahora le he puesto una flor en la frente, pero eso sí, yo no soy sabedor de nada... La Lola estaba en mi habitación y me dijo que habia estado increible, luego se marchó.

JULIANA: Por Dios Santiago! Pero que bromas más guarras son esas...? Estás tú... Precisamente tú como para tal cosa, ¡Anda qué....!¡Calla, calla! ¡No se lo digas a nadíe!

ANDRES: Eso, eso Santiago, yo creo que tú estás muy mal, qué tienes mucha fiebre y que será mejor que te vuelvas a la cama, ¡Anda, no sabes lo que dices! ¿Dónde está Purita?

SANTIAGO: Purita... Hay Purita, ¿Dónde está Purita? Purita... Purita está muy triste y enfadada conmigo, saca del bolsillo las medias y se las muestra diciendo: ¿Habeis visto alguna vez a Purita con estas medias? ¿A qué no? pues claro, por que estas medias son de Lola, que cuando estuvo en mi habitación las dejó sobre la cama.

JULIANA: Entonces es verdad, ¡Qué bonito! Si con la edad que tienes no es posible alimentar bien a dos mujeres, ¡Sinverguenza! ¡Qué solo eres un sinverguenza! Luego decias que eran depresiones! ¡Menudas depresiones las tuyas! ¡Cara dura...! Eso es lo que eres, ¡Un cara dura!

ANDRES: Lo mismo te digo Santiago, ¡ Ya veremos! ya veremos de que manera nos arreglaremos para ir a la boda sin que nadíe sospeche nada de lo que has hecho hoy, Lo agarra por el hombro y mirandolo de arriba para abajo y de abajo para arriba le dice: Pero... Si tampoco hace falta que disimules, total... ¿Quien te va a creer? Jajajajaja.

SANTIAGO: Os juro... Que yo no sé como ha pasado, la verdad que no me acuerdo de nada.

JULIANA: Dándole unos golpecitos en la espalda a Santiago le dice: Pero hombre! Con la mujer que tienes, ¡Con la mujer que tienes Santiago! ¿Como se te ha ocurrido Hombre! ¿Como se te ha ocurrido? Mañana será la boda, iremos todos juntos pero al ser posible... a nosotros no nos hables. Se marchan los dos, dejando a Santiago solo y pensando en el día que tendrá mañana.


JOSE: Enterado de cuanto pasa en la casa de su hermana: Jajajajajaja jajajajaja pero.... Esto es cosa del "D. Juan" ¡ Con las ganas que tenia de mi hermana! seguro que se las ha ingeniado para meter a Lolita en la habitación y esta con todo lo que sabe... seguro que mi cuñao está que no cabe en si de gozo, ¡ Pero qué incauto es el pobre!


Al día siguiente: Están las tres parejas sentadas para comer, las caras... Largas, muy largas, menos José que está contento y alegre.


JOSE: Cuanto tarda la gente en sentarse, ¡ Con el hambre que tengo! Por algún lado aparece el D. Juan, conquistando a una señorita. ¡Coño! Mira por dónde anda el tio este, esperad un poquito aquí, que lo voy a saludar. Se aproxima al D.Juan, le tiende la mano en plan de saludo a la vez que le dice: ¡Coño! Pero que suerte tienes, siempre te veo conquistando, Jajajaja. Oye ¿No sabes de alguna para mí? Alguna, que tu no la tengas ya conquistada y la pueda conquistar yo por la noche.


D.JUAN: Se apartan un poco y la chica se marcha sin decirles nada: Joer José, pareciera que tú no comes desde hace tiempo y... Dónde dejarás a tu mujer esta noche?


JOSE: Le guiña un ojo a la vez que le dice: Tú por eso no te preocupes, ¡Ya sabes...! búscala y luego me hablas ¿Vale?


D.JUAN: ¡Vale, vale! Tus palabras son ordenes para mí, así será.Mirando hacia el publico: Jajajajajaja, este se va a enterar... Jajajajajaja, llamaré a Lola, ¡Esa puede con todo! Si... teniamos que casarnos los dos, ¡Menuda pareja de parasitos! Pero... ¿Estará de acuerdo ella? Mejor que no le pregunte, ¡Por si acaso! Jajajajaja ¡Vaya dos!



JOSE: Vuelve a ocupar su sitio en la mesa, se inclina un poco hacia su mujer y le dice: Cariño, luego te quedas un rato con mi hermana, tontearé un poco con Juan, por que me parece que él tiene mucho que ver en lo que le pasa a Santiago y a Purita.



MARÍA: Que bien cariño, a ver si lo puedes arreglar, por que ver a esta pareja como están... ¡No sé ni que pensar,! No creo que, estando Santiago como está, se haya puesto como dice haberse puesto, ni que haya estado como dice que le han dicho.